4 juegos para jugar con tu perro en casa

A lo largo de los siglos, el perro ha sido la mascota más conocida, si es cierto, que cada vez los animales de compañía son más variados y más exóticos. Siempre se ha afirmado que el can es el mejor amigo del hombre, que se sostiene sobre la unión emocional que puede surgir con el animal y esto puede mejorar la vida del ser humano de manera excepcional.

Por todo esto, el perro debe tener el mejor cuidado posible, encauzado no sólo a eludir las enfermedades, si no también las necesidades básicas para que obtenga una calidad de vida inmejorable.

Juguetear con el perro hace que ambos se sientan mejor, además de fortalecer el vínculo afectivo, servir como ejercicio físico y como liberador de energía. En este artículo, se ofrecen diferentes juegos sencillos para que el dueño pueda divertirse con su mascota canina en el hogar.

Juegos divertidos para el perro

Traer la pelota

El juego más conocido, el que más le divierte, además de ser sencillo y efectivo. Lo ideal es jugar en el pasillo o en lugares que no haya mucho peligro de romper nada, ya que el dueño debe tirar la pelota, el perro cogerla y devolvérsela. Algunos no entienden el juego y se quedan la pelota, para eso el amo debe tener paciencia y volver a repetirlo una y otra vez. Para que el can se motive en el juego, la mejor opción es tener unas bolas de pienso o decirle frases como “muy bien hecho”.

El escondite

Para estimular el olfato, que es uno de los sentidos más extraordinarios del animal y el que menos se estropea con los años, existe el juego del escondite. Antes de empezar es necesario obtener ambientadores, frutas u otros objetos que derramen olor (sin que sean tóxicos), siendo lo ideal olores desconocidos. Primero el can olfatea el objeto, después el dueño lo esconde por algún lugar y por último, el perro lo busca mientras que activa su sistema nervioso.

Juego musical

Hay un refrán que dice “la música amansa a las fieras” y es lo que se intenta demostrar con este juego, que el perro consiga estar lo más relajado posible. Para poder lograrlo es necesario encontrar una zona cómoda, poner música siendo mejor los sonidos de animales salvajes, que el can se tumbe de manera cómoda y a medida que se va tranquilizando, el dueño debe propiciarle afecto.

Con este juego se estimulan las neuronas pero a la vez se siente relajado.

Caja de cartón

Sólo es necesario una caja de cartón limpia, dura y bastante grande, ya que el perro va a meterse dentro, y una zona amplia sin muchos obstáculos que hagan despistar al can. Hay varias formas de que interaccione con la caja como que el dueño le enseñe su juguete preferido y lo meta dentro o que le esconda en la caja una golosina en forma de premio. Si la caja es tan grande que hasta el amo cabe en ella, es una buena opción que ambos entren y así jueguen juntos, una motivación mayor para el can.