Cómo asumir el fallecimiento de tu perro

Hay múltiples investigaciones que ratifican los beneficios que se obtienen al tener una mascota en el hogar, concretamente, la compañía de un perro ya que se puede compartir con él diversas acciones. Sin embargo, cuando este ser querido fallece, para los integrantes de la familia es un momento complejo y difícil de superar, con lo que necesitan un proceso para ello.

Una información verídica es que al menos un 10% de las personas que han perdido a su perro recientemente, tienen la necesidad de que un psicólogo les ayude para superar su muerte, teniendo en cuenta que el duelo suele tener una duración estimada de 2 meses.

Los más chiquitines del hogar y la gente mayor que vive única y exclusivamente con la compañía del perro, son los seres a los que más les afecta la pérdida del animal. En este artículo, se ofrecen 5 consejos para que se pueda superar el dolor que causa la muerte de un integrante tan querido en la familia.

Cuando fallece el perro hay un periodo de duelo

1. Ceremonia de despedida

Se tiene que realizar una ceremonia de despedida, para ello, se entierra al animal y se hace un pequeño acto que calme ese pesar. Ese momento puede servir para que la persona se desahogue, manifieste todo lo que ha significado para él y se despida de una forma especial.

2. Escribir una carta de despedida

Es muy común hacer una carta de despedida al perro, ya que sirve como ayuda para organizar las ideas y expresar los sentimientos y emociones que uno siente. En diversos vocablos se pueden hallar un conjunto mezclado de sensaciones que ha producido la convivencia con él y todos los momentos que ha aportado en su vida.

3. Seguir con las rutinas anteriores

El perro y su dueño compartieron muchos momentos con horarios y rutinas concretas, y se recomienda mantener por un determinado tiempo esas costumbres. Para ello, se debe salir por los lugares habituales, sonreír a aquellos perros con los que el fallecido había hecho amistad y recordar los momentos buenos que se crearon durante esa etapa. A medida que avance el tiempo, las rutinas se pueden ir intercambiando por otras que sean más gratas, ya que es fundamental mirar hacia adelante y recordar al perro todas las veces que se sea oportuno pero siempre con una sonrisa.

4. No reemplazar al perro por ningún otro

Cuando muere el perro, no es aconsejable adoptar a otro para reemplazarlo porque las comparaciones son detestables y es complicado estimar al nuevo can tal como es, ya que se intenta reconocer en él al anterior perro. Cada animal tiene un carácter, una personalidad y una manera de comportarse diferente, así que antes de nada es mejor dar un tiempo para que pase el duelo. Una vez que se acepte la muerte del can, si que se puede adoptar a otro animal y ofrecerle todo el cariño.

5. No es necesario esconder el dolor

No hace falta que se oculte el dolor a la familia, amigos o conocidos, ya que ellos saben todos los momentos vividos con la mascota y que mejor que ellos para superar ese sentimiento de tristeza.

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