7 consejos para relajar a un perro muy nervioso

Cada perro se caracteriza por tener su propia personalidad que lo hace diferente, alguno es muy tranquilo, otro es travieso, otro muy nervioso, etc. La cuestión es que los nervios pueden provenir de la ansiedad y del comportamiento y se puede representar en dormir pocas horas, romper objetos, ser desobediente, estar flaco y tener una reacción desmesurada ante ciertos ruidos.

Este tipo de actitudes hace que la calidad de vida del perro sea menor y perjudique la convivencia con sus dueños, y por eso, es mejor que se localice y se trate el problema de los nervios. Puede ser por la situación medioambiental inadecuada, por un problema de salud, por la falta de educación u otros motivos.

Para reducir los nervios del perro y lograr que esté más tranquilo, se puede tener en cuenta los diferentes consejos que vienen a continuación.

1. Familia unida

Cuando el perro está estresado, la familia tiene que utilizar las mismas pautas para eludir incongruencias que estimulen ese nerviosismo.

2. Paseos largos

Para soltar toda la energía que lleva el perro es necesario que haga paseos largos y de calidad, con un comportamiento activo pero tranquilo, yendo al ritmo que él necesite. Si tiene todas las vacunas en regla, es mejor dejar que huela los árboles y la orina, ya que así se relaja al conocer su ambiente. También es aconsejable que se relacione con otros perros siempre que sea posible.

3. Juegos a evitar

En el hogar es mejor que los juegos sean tranquilos con el fin de que el perro capte que la casa es un lugar relajado, por ejemplo, el juguete de inteligencia llamado kong, es decir, un expendedor de comida que hace que el animal no pueda comer todo de golpe y así se distrae un rato. También es importante que se centre en juegos de obediencia, por ejemplo, enseñar al perro a sentarse o tumbarse.

4. Actitud del dueño

De forma inconsciente, el estado emocional del dueño también se refleja en la del perro, por lo que es importante que el amo esté tranquilo y se dirija a él con un tono agradable, y cuando está alterado es mejor intentar eludir el castigo. Cuando el perro tiene un comportamiento tranquilo, es necesario premiarle con comida o una palabra afable.

5. Caricias

Cuando el perro tiene un buen comportamiento, el dueño tiene que recompensarle acariciándole durante un tiempo, para ello, debe empezar de manera lenta por la cabeza y seguir bajando hacia el resto del cuerpo. Las caricias no solo sirven para relajar al perro, si no para aumentar el vínculo afectivo que hay entre él y el dueño.

6. Tratamiento

Las mezclas formuladas a partir de algunos aromas permite que el animal se encuentre más relajado. Un buen ejemplo de ello son las feromonas olfativas, las cuales son liberadas por la perra cuando amamanta a sus cachorros, la cual produce un efecto relajante en el perro. Es por ello que una amplia variedad de empresas que se dedican a la fabricación de productos han conseguido envasarlas para que de esta manera el perro se beneficie de su efecto calmante.

7. Contactar con un profesional

Si con estas pautas no funciona, se debe acudir a un profesional.

  • Veterinario holístico: Propone consejos sobre medicamentos y productos de homeopatía.
  • Educador canino: Propone unas ideas para que haya una armonía entre el perro y su dueño, sobre todo, orientado a la disciplina.
  • Etólogo: El profesional más indicado en el caso de que el nerviosismo sea grave y se necesite una intervención inminente.