Cuidados de un perro anciano

Un perro tiene una vida media de 12 años aunque hay un rango amplio que va desde los 8 hasta los 17, todo varia según diferentes factores como la raza, el tamaño, la alimentación y la medicina preventiva, entre otros. Cada perro es dispar y por eso mismo, hay algunos que con 6 años ya están ancianos y otros con 11 aparentan ser muy jóvenes, pero en general, un perro viejo o de geriátrico es aquel que ronda más de los 7 años.

En la etapa final de la vida, siente distintos cambios de conducta como dormir mucho o padecer alguna enfermedad por su frágil sistema inmunológico, y para mitigar los efectos es necesario la buena alimentación, el ánimo y el cariño.

El dueño que tiene un perro mayor tiene que tener en cuenta diferentes cuidados básicos para aumentar la calidad de vida y ofrecerle los mejores momentos al animal. A continuación, se presentan algunos cuidados para un perro anciano sano, por supuesto, si tiene alguna patología en concreto, es mejor acudir a un veterinario.

Nutrición para un perro anciano

La dieta es fundamental y hay varios productos para perros que se encuentran en la vejez, establecidos como “mature” o “senior”, ya sea en latas o en croquetas. Se debe reducir sobretodo las proteínas, la grasa y las calorías porque el perro anciano tiene una baja en su metabolismo y ejercicio físico, y eso hace que se aglomere la grasa y surja la obesidad.

Ejercicio en un perro anciano

No sólo el perro jóven necesita hacer ejercicio a diario, el mayor también, pero los altos saltos o los movimientos bruscos deben eludirse ya que no es aconsejable por motivos de la aceleración del deterioro de las articulaciones que puede conllevar a lesiones de rodillas, columna y codos.

Paseos en un perro anciano

Al ser anciano duerme más que uno jóven pero eso no impide que pueda pasear aunque sea de forma reducida. Se recomienda que los paseos sean más cortos, como mucho de unos 30 minutos, y bien temprano o al caer el sol. Pasear sirve para que el perro conserve la musculatura y no tenga obesidad, una enfermedad peligrosa en la etapa de la vejez.

Cambios de clima

Cuando va avanzando la edad, el animal se vuelve más irascible a los cambios de clima y puede afectarle en su actividad física por dolor en las articulaciones. Para que no ocurra, es mejor que no salga a la calle cuando hay temperaturas extremas, es decir, ni un frío intenso, ni un calor agobiante, y en caso de que haga un poco de frío, se abriga con un suéter o en caso de un poco de calor, se va por la sombra.

Cariño constante a un perro anciano

Puede modificar su comportamiento y ser más cariñoso e incluso cuando el dueño se va de casa, llora. Es imprescindible mostrar el afecto al perro, ya sea animándole a jugar o haciéndole caricias, para que no se presente la pereza, la tristeza y un aislamiento familiar. Además, algunos empiezan a mostrar dolores de musculatura y huesos y lo mejor es que tenga una cama grande, confortable y acolchada.

Revisiones con el veterinario

Los chequeos médicos son fundamentales y se deben realizar uno cada seis meses y dentro de la visita se puede hacer exámenes físicos, vacunas o desparasitaciones, por ejemplo. De esta forma, ayuda a que a veces se pueda controlar alguna enfermedad o evitar que empeore.