Síntomas del alzheimer en los perros

Gracias a los cuidados que los seres humanos ofrecen a los perros cada vez viven más e incluso algunos logran llegar a los 20 años. El problema viene cuando ese alargamiento de vida conlleva unas consecuencias, como es en este caso, lo similar al Alzheimer de las personas, que es el síndrome de disfunción cognitiva.

Es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta las neuronas del cerebro del perro ya que algunas funciones del sistema nervioso pueden ser alteradas como la memoria, la enseñanza, la consciencia y la aprehensión.

El perro anciano da señales de transformación en la personalidad, se despista, se olvida de cosas, duerme más de día que de noche, hace sus necesidades en el hogar, se comunica menos con el dueño, y todo esto puede ser síntomas de la enfermedad.

El perro y sus diferentes síntomas por el síndrome de disfunción cognitiva.

Cambios en el comportamiento

Los cambios en el comportamiento son bastante habitual, ya que el perro puede caminar sin rumbo alguno, vocalizar sin motivo, tener la mirada fija en un punto vacío, sentir que está descuidado porque no se limpia, carecer de reacción a los incentivos externos y por último, lamer todo aquello que encuentra por el camino ya sea un humano como un objeto.

Falta o sobra de apetencia

Puede que tenga falta de apetencia o todo lo contrario, que necesita más y más comida, también se produce cambios en hábitos alimenticios. Es imprescindible estar atento a este aspecto ya que hay que cerciorarse de que el can se nutre bien, y por eso, se le debe señalar dónde está la comida y que coma todo lo que le corresponde.

Comienza a perderse

Padece de orientación y hace que se pueda perder en sitios que anteriormente conocía de buena mano, ya sea fuera o dentro del hogar. Cuando hay un obstáculo de por medio en vez de pasar por al lado, permanece parado en una esquina, también, tiene problemas para localizar las puerta ya que a veces va por la errónea.

Se altera el ciclo del sueño

Cuando tiene esa enfermedad, el ciclo del sueño se altera y se desequilibra, ya que el can tiene más sueño y por la noches es de pésima calidad al despertarse con asiduidad, por lo que duerme durante el día y así equilibra.

Poca respuesta a la educación

Un perro que suele responder a todas las órdenes y normas que se le ordenan y ya no lo hace o le es más difícil memorizar trucos originales, puede ser por el Alzheimer. Es frecuente que se olvide de algunas costumbres como orinar y hacer caca fuera o incluso que lo haga fuera y luego entre en casa y lo vuelva a hacer.

Disminuye su interacción social

La interacción social disminuye al descuidar la conexión con su dueño y ya no está feliz cuando le ve entrar en casa, cuando recibe caricias o cuando ambos deciden jugar. La jerarquía que se instaura en el hogar puede que se le olvide, y peor aún, que no sepa quien es su dueño.

Deterioro físico

Si al envejecimiento le añades el Alzheimer, el perro puede que sufra alguna discapacidad física como la cojera. Es necesario que se le den paseos por la calle pero de mucha menos duración y necesita ayuda al subir o bajar las escaleras.

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